miércoles, 15 de diciembre de 2010

LA MAR, SIEMPRE LA MAR...

Tengo la suerte de vivir frente al mar, de que el mar forme parte integrante de mi vida. Es un privilegio, porque siempre es fuente de gran belleza, un espectáculo en sí mismo. Estos días que se avecinan, en los que es imposible escapar al pésimo ambiente navideño en que han degenerado esas fiestas para mí entrañables en otro tiempo, casi el único respiro que encuentro es la contemplación del mar, y los paseos por su orilla.

Soy mas bien personaje de tierra, no soy buena nadadora y nunca he navegado, pero esa masa de agua infinita me atrae como un imán, me hechiza y me llena de sosiego.

Puedo contemplarlo desde una atalaya en la que veo el puerto pesquero, su actividad cotidiana, su papel como fuente y forma de vida de las gentes de mi localidad:
Disfrutar de rincones pintorescos, menos transitados por los turistas que las playas y el paseo marítimo:

Admirar los temibles temporales, cuando muestra todo su potencial destructivo, su inmenso poder que nos recuerda qué poca cosa somos:
Pasear por la playa cuando está solitaria, los dias de nubes bajas y ambiente frío:
Verle romper contra las rocas, cómo la espuma besa la piedra, quedarme hipnotizada con este juego magnético entre el mar y la tierra:



Y en medio de la gente, sentirme sola y disfrutarlo:

9 comentarios:

  1. Estoy leyendo un libro prestado, titulado EL PODER CURATIVO DEL AGUA DE MAR.Tenía la intuición de que sus efectos no eran solamente beneficiosos por el baño, y descubro que también por beber su agua sin más prologo que la de la misma playa. En consecuencia el otro día ya he pegado unos traguitos
    {sustine}

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  2. Ilona, estoy totalmente de acuerdo contigo, yo también tengo la suerte de vivir al lado del mar y para mi los paseos solitarios sintiendo la fuerza del mar son una válvula de escape y un bálsamo siempre. Besotes

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  3. Anónimo, es costumbre generalizada en las playas ir a la ducha después del baño marino para quitarse la sal del pelo y la piel. Yo nunca lo hago, prefiero el salitre y las algas antes que el cloro, me parece muy benéfico su efecto, y no me ducho sino en el baño de mi casa cuando la jornada playera ha terminado.

    Abela somos unas privilegiadas ;-)

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  4. Un deseo para alguna Navidad: pasear contigo por la orilla.

    Un beso!

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  5. Hola Ilona. Te felicito porque eres una privilegiada viviendo cerca del mar maravilloso y relajante y por las fotografías que has captado tan bien. Un saludo cariñoso

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  6. A mí también me gusta dejarme la sal del mar en la piel y prefiero mil veces un baño de mar que uno de piscina
    Como buena Tauro soy muy de Tierra pero creo que vivir cerca del mar te condiciona a tenerlo presente en tu vida,quizás no sabría vivir lejos del mar...
    Un abrazo

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  7. Que suerte poder gozar del mar y salir de casa y tenerlo enfrente...me han encantado las fotos!

    Pasear cerca del mar, me produce buenas sensaciones y hace ver las cosas más claras.

    Bonito

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  8. Muy bonitas las fotografías.Te deseo unas felices fiestas en compañia de tus seres queridos. Abrazos. Victoria.

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  9. megustan tus cuadros y lo que escribes , con tanta sensibilidad y sentimientos ,,tan profundos ,,puedo apreciar ese amor ala vida,,,,,es marabilloso que ,compartas ,,toda esta belleza que sientes,,,necesitamos,, gente,, que sienta,,las cosas bellas..el mundo lo necesita,,lamentablemente ,,estamos automatizando,,,un abrazo,,, del alma

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