martes, 20 de diciembre de 2011

CABALLERO ANDANTE



Técnica: Lapiz de grafito sobre papel canson de grano fino.

domingo, 11 de diciembre de 2011

X SALÓN DEL COMIC DE GETXO

Con dos semanas de retraso, traigo aquí la crónica de mi visita al salón del cómic de Getxo, que se celebró los días 25, 26 y 27 de Noviembre. Como la feria del libro de Bilbao, es una cita anual obligada, y disfrutada por toda la familia.

El evento, un éxito, como siempre, de público y organización. Muy completo, más de 80 stands, exposiciones, conferencias, talleres...






Lo mejor, ver a los artistas en acción, con la pasmosa facilidad que tienes para hacer surgir un dibujo de la nada.


Me encantan los tebeos, comics, novelas gráficas, etc. En casa tenemos bastantes porque mi marido es un incondicional. A mí me interesa sobre todo la parte gráfica, por encima de la literaria, y en los que yo compro suele primar la calidad del dibujo sobre todo


Este año, como siempre, no hemos comprado todo lo que nos hubiera gustado. La oferta es inmensa, y el atractivo de los productos, muy grante. El problema, el precio, la novela gráfica es carísima, (supongo que su edición será muy costosa), y hay que dosificarse. Este año he terminado por fin la colección "Esther y su mundo", que inicié por nostalgia personal, pues fue una de las lecturas de mi adolescencia, pero que mi hija se ha apropiado. Nos trajimos el volumen 16 y 17 que nos faltaban.Mi hijo se hizo con "Wachmen", que a mí no me llama mucho, pero que ojearé:

Me quedé con ganas de "El invierno del dibujante" de Paco Roca, que además me dijeron que andaba por allí, aunque yo no le ví. Tendrá que ser el año que viene, pero caerá, sólo es cuestión de esperar

Otros años más afortunados en lo económico, hemos traído bastantes tesoros a casa. Mi marido,muchos, yo, menos porque sigo prefiriendo la literatura tradicional, pero uno de los más importantes para mí fue "From hell", de Eddie Campbell (dibujante) y Alan Moore (guionista). De éste si que me interesa el texto tanto como el dibujo, porque es la historia del fascinante misterio de Jack el destripador.
Otra excelente historia con el mismo guionista es "V de vendetta", que fue un regalo para mi hijo. A veces sorprende la profundidad de alguna de estas obras, de verdadera calidad literaria.

Y como una sigue prefiriendo la letra a la hora de sumergirse en una historia, es muy escasa la cultura que tengo sobre dibujantes, así que uno de los aspectos más gratificantes de estas visitas son los descubrimientos. Uno de los más satisfactorios para mí ha sido el yugoslavo Gradimir Smudja que tiene una serie de libros dedicados a artistas impresionistas. Un homenaje bellísimo, de un gran virtuosismo artístico . Me pude hacer con dos volúmenes dedicados a Toulusse-Lautrec pero sé que los hay dedicados a Van Gogh y otros. Después de ver los que tengo en casa, sé que no pararé hasta conseguir los demás.








viernes, 25 de noviembre de 2011

GARABATO

Mientras veia la tele, con los rotuladores que la niña se había dejado por todo el salón, la muy desordenada...

sábado, 19 de noviembre de 2011

CAMINOS DE HIERRO (1) Por la costa


Mi tierra tuvo el corazón de hierro. Las entrañas del territorio en el que nací y me crié abastecieron de recursos mineros a la industria a la que dio impulso. y que proporciono un medio de vida a toda la zona: Vizcaya y la franja limítrofe de Cantabria. Las minas fueron el punto de partida del gran desarrollo productivo del lugar, que a la vez tuvieron un papel importante en la modificación del paisaje, herido y socavado para arrancarle la materia prima tan apreciada.

Hoy que no hay ya hierro que extraer, se recuperan en rutas de senderismo, las cicatrices de ese pasado. La belleza del paisaje dota de un gran atractivo a los restos de instalaciones de la minería que contrastan en sus estructuras metálicas y de ladrillo con el brillante verde de los montes y el fulgor del mar Cantábrico.

Una de esas rutas recorrimos el domingo por la mañana. Visitamos el cargadero de mineral de Mioño, en Castro-Urdiales. Partimos desde el inico de la ruta, en el primer túnel ferroviario que ya no es tal, con el antiguo apeadero que iniciaba el recorrido. Es un unbrío paseo lleno de árboles que también producen la sensación de caminar dentro de un túnel, esta vez vegetal.





El tunel tiene unos 600 metros de largo, con carril bici y todo, y es muy transitado tanto por caminantes como por ciclistas.

Ya en la pedanía de Mioño, de camino al cargadero, pasamos por delante de las ruinas del taller de las instalaciones , pegado a la pequeña playa de Dícido. Se nos acerco un señor antiguo trabajador de las minas, que sin duda nos tomó por turistas. No le aclaramos que éramos de la zona, mi marido incluso nacido aquí,y le dejamos hablar y contarnos alguna anécdota y aclararnos detalles que no necesitábamos aclarar ;-))


Bordeando la playa y en ligera ascendencia, el camino lleva al cargadero, que se recorta bellamente contra el mar, suspendido de las rocas de la escarpada costa. Esta estructura estaba destinada a la carga de los barcos encargados de transportar por mar el mineral extraído en la zona.
Nuevos túneles nos acercaban a la enorme construcción de hierro. Esos terrenos están completamente perforados.


Impresiona la mole de hierro, con su pétrea base hundida en el agua. La estructura está muy deteriorada por la herrumbre, y no se permite el acceso a la grua. Desde la distancia, no se aprecia su enorme tamaño, pero es inmensa, y ergida pese a su decadencia parece desafiar al mar.

Desde enclave interior se puede apreciar el suelo que conserva los antiguos raíles de los trenes de transporte minero y las galerias por las que circulaban:


La ruta de senderismo asciendo depués por la escarpada costa, dando una perspectiva distinta, cada vez mas bella, del paisaje y permitiendo apreciar las heridas de la tierra



Y al fondo, los vecinos montes de Vizcaya, que fueron protagonistas como ninguno de esta explotación minera y que también le rinden homenaje a su pasado. Pero ese será otro paseo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

FERIA DEL LIBRO ANTIGUO Y DE OCASIÓN DE BILBAO

Este fin de semana acudimos a una cita obligada todos los años, la Feria del Libro antiguo de Bilbao. Es un acontecimiento gozoso para mí, que espero con gran ilusión. Este año, el día elegido para la visita amaneció espléndido y soleado. Recuerdo el año pasado, en que una intensa lluvia incluso obligó a los libreros a cerrar las casetas para que no se mojaran los libros.  Este domingo, como digo, la meteorología se alió con nosotros, casi como si nos quisiera compensar por la anterior visita.

El Arenal bilbaíno con sus colores de otoño, es un marco incomparable para un evento de estas características. Me lancé a las casetas como si me sumergiera en un mar de papel antiguo, y esa es verdaderamente la sensación, pues me siento navegar y bucear entre títulos, autores y libreros, en unas horas de felicidad y abstracción absolutas.


 Llegamos pronto y se podía rastrear con comodidad, aunque en seguida empezó a afluir público y la concurrencia cada vez más dificultaba la búsqueda de algún tesoro.


 La mañana no fue infructuosa, se vinieron conmigo dos títulos de dos autores que me encantan: mi adorado Stefan Zweig con "Momentos estelares de la humanidad" y "Off-side" de Torrente Ballester.

Después de la feria, es obligado también el cafecito para deleitarme con la contemplación de los libros adquiridos. Siempre el establecimiento elegido era el Café Boulevard, lugar emblemático en el mundillo literario bilbaíno, pero últimamente nos gusta menos su ambiente más pijo. Hicimos un intento por conservar esa parte del rito anual, pero lo mismo que entramos volvimos a salir y nos dirigimos al cercano y más sencillo café Lapiko, donde tomamos un café estupendo y pude por fin, con el corazón acelerado, tomar posesión consciente de los nuevos miembros de la biblioteca.
 El "Off-side" de Torrente es una bonita edición de círculo de Lectores, encuadernado en piel y con sobrecubierta.
El de Zweig es de Acantilado, y tiene un valor añadido para mí, pues está subrayado y anotado por un anterior propietario, aunque no consta su firma. Es un libro con un pasado. Cierto que todos los libros de segunda mano lo son, pero me encanta cuando este pasado se manifiesta. Me invita a elucubrar sobre la persona que lo ha poseído antes que yo.



Días así me hacen feliz.