martes, 7 de mayo de 2019

¿PARA QUÉ SIRVE LA LITERATURA?



A cada cual le servirá de forma diferente. Roberto Bolaño respondió a esa pregunta de una manera hermosa y reconocible para los que leer es inevitable.


-¿Para qué le ha servido a usted la literatura?


-Podría dar una respuesta aparentemente poética: "Para  no morirme", pero es falso, yo seguiría vivo y probablemente con mejor salud si no hubiera optado por la literatura. A mí la literatura me ha servido básicamente para leer. En el momento en que decido que voy a ser escritor, me pongo a leer. Y gracias a la literatura he podido leer libros maravillosos, increíbles, como encontrar tesoros. Y en mi vida, que ha sido más bien nómada y de una pobreza extrema en ocasiones, el leer ha contrapesado esa pobreza y ha sido mi soberanía y ha sido mi elegancia. Podía estar en cualquier situación y si leía a Horacio, por ejemplo, el dandy, el que estaba viviendo por encima de sus posibilidades era yo, siempre. La literatura a mí me ha producido riqueza, es riqueza.




miércoles, 27 de marzo de 2019

"LA FORJA DE UN REBELDE", Arturo Barea






La forja de un rebelde, de Arturo Barea, se compone de tres novelas autobiográficas: La forja, La ruta y La llama. El primer tomo cubre su infancia y juventud; el segundo, sus primeras experiencias literarias y, sobre todo, su servicio militar en Marruecos; el tercer tomo, por último, trata del período justamente anterior a la guerra civil y de la misma. Caracterizada por su estilo directo, su recreación casi fotográfica de los lugares, acontecimientos y sentimientos, su lenguaje coloquial, sus conocimientos locales y, quizá sobre todo, su gran honestidad y falta de rencor, La forja de un rebelde ha sido aclamada como una "obra maestra". Muchos consideran la trilogía como el retrato de primera mano más vivo y estremecedor sobre la guerra civil y sus antecedentes. Un crítico inglés llegó al punto de exclamar: "Es tan esencial para entender la España del siglo XX, como indispensable es la lectura de Tolstói para comprender la Rusia del siglo XIX. " Sin duda, La forja de un rebelde se mantiene como una de las contribuciones más importantes para la comprensión de la mayor tragedia de la España del siglo XX.

Fuente: Lecturalia




Hace un tiempo ya que leí esta obra, y no la había comentado, cosa imperdonable.Esta trilogía es una joya. Sobre todo el último volumen, sobrecogedora crónica de la guerra civil, y el sitio de Madrid. El estilo de Barea es tan cercano, que continuamente tuve presente al leer que esa es la guerra que vivieron mis abuelos, no pude dejar de sentirlo como algo personal, y no siempre me ha ocurrido con novelas sobre nuestra guerra. El relato me pareció muy honesto, y en él Barea no escatima críticas para su propio bando, los burócratas de la república con los que tuvo importantes enfrentamientos; pero sobre todo en él se respira el amor a las gentes del pueblo de España. Es muy hábil retratando personajes, tiene la capacidad de dotarlos de alma, y creo que eso es el reflejo de su condición de persona del pueblo, siempre con la sensibilidad a pie de calle. Desesperación, rabia, impotencia, miedo...pero también amor, esperanza, lealtad y heroísmo. La vida y la muerte.Es una biografía que es más un retrato social que personal, el autor pasa por alto muchos aspectos de su vida más privada e incide en los más relacionados con la sociedad en la que se desenvuelve.

Me sobrecogió especialmente  por ejemplo  el Madrid de 1935. Las calles arden, y mientras leo estoy así como paralizada en esas páginas, me da miedo avanzar y sumergirme en la pesadilla de la guerra que vivieron mis abuelos,y que no conseguimos dar por terminada.

Cuando leo un libro basado en hechos reales,  me siento como una espectadora llegada de otros tiempos, como si una máquina prodigiosa me trasladase de mi época a la otra, y me fuera dada la posibilidad de observar solapadamente el desarrollo de unos acontecimientos de los que ya conozco el desenlace, sin poder intervenir para no alterar  su curso natural. Sentirme testigo y no poder hacer nada para evitar todo el horror que generaron me resulta altamente frustrante.

Los tres volúmenes son excelentes. Podrían leerse por separado, pues cada uno tiene entidad propia, pero en conjunto son un documento estremecedor de la sociedad de su tiempo, que nos recuerda quienes somos en realidad, de donde venimos, y ayuda a entender dónde estamos ahora mismo.

jueves, 21 de marzo de 2019

"LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS" Gonzalo Torrente Ballester









Estimado Sr. Torrente Ballester:

Hace un tiempo ya que leí su fabulosa obra "Los gozos y las sombras" y aún no le había manifestado mi agradecimiento por tan maravillosa novela.  Fue la obra con la que me inicié como lectora suya y al terminarla la sentí como una de las que permanecerán siempre conmigo.  Creo que una novela así justifica por si sola una carrera literaria, si no una vida.

Tuve ciertas nociones sobre la historia cuando emitieron en televisión la serie basada en ella, y esos vistazos fugaces, esas pinceladas que me mostraba la pantalla de televisión, en vez de acercarme a ella, me creaban un rechazo, me empujaban hacia el origen, la fuente de la que se servían, su novela. Han pasado muchos años desde entonces, y muchas lecturas, y para una lectora voraz como yo  siempre hay obstáculos y tentaciones, historias que se imponen, seductoras, y que hacen postergar lecturas quizás más satisfactorias o merecedoras de una atención inmediata. El caso es que yo no me olvidé de usted y esperaba el momento en que al final me adentraría en su universo literario. Ése momento llegó, y debo decir que tal vez la demora era necesaria, tal vez había que esperar a que se dieran ciertas circunstancias emocionales o anímicas, no lo sé, el caso es que el nuestro fue un feliz encuentro, uno de los más mágicos de mi vida como lectora. Acaso sea un factor importante que somos paisanos en un 50%, pues soy gallega por parte de madre, y que mis veranos en la tierra que a usted le vio nacer y que es el escenario de su historia me hace reconocibles muchos aspectos de la misma, una gran familiaridad con el tipo de sociedad que describe, aunque cronológicamente no haya coincidencias. Supongo que todo tendrá que ver en el entusiasmo que me suscita, pero es innegable que el mérito es completamente suyo. Su talento para construir unos personajes tan sólidos, una historia tan rica, que comprende todos los aspectos de la vida, el poder, el sexo, el amor, la religión, la moral, el humor... es impresionante. Seguiré leyéndole y espero que cada visita me depare al menos la mitad de satisfacción que ésta. Más, sería imposible.

Su agradecida admiradora

lunes, 11 de marzo de 2019

"EL ADVERSARIO", Emmanuel Carrère



Recuerdo como si fuera ayer, el momento exacto en que oi en el telediario la noticia del suceso que da pie a este libro, en 1993. Me impactó la historia del médico francés Jean Claude Romand asesino de su mujer, sus dos hijos de corta edad y sus padres. Pero si al relato escalofriante de las muertes no le hubieran acompañado los hechos incomprensibles que le conferían una entidad única, tal vez hubiera sido un suceso más, aunque terrible, de la crónica negra de Francia. Pero el médico asesino, no era médico, no trabajaba donde decía que trabajaba, no se relacionaba con quien se suponía, no era, en definitiva nada de lo que decía ser, no era quien decía ser.

Tardé varios años en saber que había un libro sobre esa historia. Emmanuel Carrere se interesó por los hechos, y decidió escribir sobre ellos. La convicción al poco tiempo de que la ficción no bastaría y su dificultad para encontrar el sujeto narrativo de la historia le empujó a buscar un acceso directo al asesino y asistir a su juicio. El relato resultante es una crónica de los hechos que desembocaron en el horror y guarda muchos paralelismos con "A sangre fría" de Truman Capote.

Durante la lectura, lo que más me ha sobrecogido del personaje es su aspecto menos trágico y más sordido, su papel de estafador de su círculo más intimo. Si sólo se hubiera atendido a los últimos hechos, estaríamos ante una horrible tragedia,  quizá motivada por un acto de locura, un horror que atribuir a  un necesario arrebato demente. Pero la vida de ese hombre débil, mentiroso, que esquilmaba el dinero de sus allegados, a veces los ahorros de toda una vida de trabajo para sostener una vida a todo tren es tan sórdida que produce un hondo sentimiento de desprecio. Fue un hombre absolutamente superado por las circunstancias, unas circunstancias absurdas e increíbles generadas por él  que ante la incapacidad para afrontar su realidad ante sus personas más allegadas eligió  destruirlos.

Me ha gustado el libro, aunque en el plano emocional, no he conseguido lo que buscaba, no he conseguido entender.  No es un defecto de Carrere, creo que es un relato impecable de los hechos y una labor de investigación y de aproximación al personaje realmente muy notable. Pero es una historia tan absurdamente increíble que cuesta asimilarla.

La sensación que me queda al final es sobre todo la de una sociedad hipócrita, pacata. La figura de los visitadores de prisiones que lo aprecian, se preocupan de que tenga ropa de abrigo... La figura muy presente del catolicismo, en el mejor amigo de Romand, en el propio asesino, su elitista círculo social... la imposibilidad de hacer justicia, porque todo se relega al plano de la trascendencia, no desde el aspecto de la judicatura, del tribunal que le juzga, sino en la búsqueda de una justicia superior. Éste aspecto del libro me ha dejado un tanto descolocada.

Hay dos versiones cinematográficas sobre esta historia: una francesa del mismo título del libro protagonizada por Daniel Auteuil y otra española "La vida de nadie" con José Coronado, Adriana Ozores y Marta Etura, que vi hace tiempo y está bien, aunque edulcora mucho el final de los hechos.

domingo, 30 de diciembre de 2018

"EL TESORO DE LUCIO" Belatz


Este 2018 que finaliza, ha sido prolífico en lectura de novela gráfica. Para acabar el año dejo constancia aquí de la última que he leído, "El tesoro de Lucio" publicado por la editorial Txalaparta bajo la autoria de Mikel Santos "Belatz".

El libro cuenta la aventurera vida del anarquista navarro Lucio Urtubia, desde su acciones más conocidas como la negociación con el Citibank al que la falsificación las placas para imprimir cheques de viaje por parte del grupo anarquista de Lucio puso en serio riesgo, hasta su infancia en Cascante, su militancia anarquista, y otras cuestiones que hacen de Lucio un personaje digno de atención. Una vida no por conocida menos apasionante en esta biografía en viñetas.

domingo, 11 de noviembre de 2018

ANTONIO ALTARRIBA, AUTOR DE NOVELA GRÁFICA

Mi último descubrimiento en novela gráfica es Antonio Altarriba (guionista) He leído recientemente sus dos obras "El arte de volar" y "El ala rota" dedicados respectivamente a las biografías de su padre y su madre. Me han parecido excelentes, en ellas da testimonio de las vivencias de cada uno por separado, son dos versiones distintas del mismo periodo histórico, el de la guerra civil y su época previa y posterior, narradas desde el punto de vista de cada uno, que se podría decir también que lo son de las dos Españas. Muy acertado también el dibujo en blanco y negro de Kim.



Actualmente estoy con "Yo, asesino" también guionizado por el mismo Altarriba y dibujado en esta ocasión por Keko, con unas impactantes y oscuras viñetas en color negro, blanco y rojo. Una historia con muchas dosis de filosofía, sobre el asesinato como obra de arte. En ella Altarriba, que es profesor de literatura de la Universidad del País Vasco, también aprovecha para saldar cuentas con el mundo universitario y reflejar las relaciones de poder que se dan en ese ambiente. Me está gustando bastante también.



Antonio Altarriba fue premio nacional de cómic por "El arte de volar"




domingo, 10 de junio de 2018

"CLAUS Y LUCAS", Agota Kristof



Más de diez años llevaba detrás de este libro. Los pocos ejemplares que encontraba disponibles, tenían un precio prohibitivo, y sólo mi persistencia y mis búsquedas recurrentes y periódicas a portales de librerías de segunda mano ha dado su fruto. Al final apareció a un precio, si no bajo, al menos asequible. 


Tengo que reconocer que antes de tener el libro, la persona que me lo recomendó me facilitó un ejemplar en archivo PDF. Pero no era lo mismo leerlo en pantalla que en papel, y hasta no tenerlo físicamente no he querido traerlo aquí.


Lo malo de desear mucho algo, es que a veces no se cumplen las expectativas creadas durante la espera. Tengo que decir que éste no ha sido el caso, y la demora ha merecido la pena.


"Claus y Lucas", de la escritora húngara Agota Kristof,  se compone de tres partes que fueron publiadas en su origen como novelas cortas independientes: "El gran cuaderno", "La prueba" y "La tercera mentira". No sé cual habría sido mi impresión si las hubiera leído sin formar parte de un todo. Para mí, es imposible imaginar la historia sin alguna de sus partes. El relato comienza con la llegada de los dos gemelos de cinco años a la casa de su abuela, llevados por su madre, en plena segunda guerra mundial, para protegerlos de los peligros y privaciones de la contienda. Nunca se alude al país en el que transcurre, pero es obviamente la Hungría natal de la autora.


Cada una de las partes está narrada en un estilo distinto. En la primera es una primera persona plural la voz que nos cuenta el día a día de los niños, arrancados del calor de su vida familiar y obligados a vivir con una abuela brutal que no les hace ninguna concesión, ni moral, ni sentimental, ni física. El estilo es duro, descarnado, desnudo de cualquier sentimiento, ceñido a los hechos rigurosamente. Ésta aspereza no deja de inspirar una emoción intensa al asistir a la dureza de la vida de los niños. Todos los sentimientos evitados en el estilo de la narración, se manifiestan inevitablemente en el lector


La segunda parte es una sorpresa absoluta. Cambia el punto de vista narrativo, y lo que parece que era de repente ya no lo es. Es importante la pista encerrada en el nombre de pila de los niños, que se compone de las mismas letras, alterando el orden puede formarse cada uno de los dos nombres. ¿Claus? ¿Lucas? ¿Ambos? ¿Ninguno? De repente todo lo que dábamos por hecho en el primer relato aquí parece perder veracidad. Reina la incertidumbre.


La tercera complementa y cierra el cículo de las otras dos. Volvemos a la narración autobiográfica en primera persona. Se responden preguntas, se resuelven misterios. O no, siempre queda un espacio para la duda. Una constante en la narración esa aspereza de la escritura, quizá aquí menor que en la primera parte, pero es una paliza psicológica.  La lectura deja una sensación amarga de soledad.  Desde luego, un libro único.