viernes, 24 de diciembre de 2010

HISTORIAS DE MIS LIBROS (1)


Me gustan las historias sobre libros, los libros con historia. Compro casi siempre en librerias de lance, bien a través de internet o en puestos callejeros en ferias de libros de segunda mano. Me encanta descubrir los vestigios de anteriores propietarios, firmas sobre las portadillas y subrayados.

Hace un tiempo compré en distintas ocasiones pero a la misma libreria a través de la red virtual Uniliber tres títulos de literatura húngara:"Las cárceles del alma" de Lajos Zilahy,"Kristina y el rey", tambien de Zilahy y "Encontrarse y decirse adiós" de Ferenc Kormendi. Los tres de la misma editorial, Ediciones Lauro de los años cuarenta del siglo pasado.


Me di cuenta entonces de que los tres ejemplares ostentaban firma y fecha de un mismo propietario.
Me preguntaba cual podría ser la historia de estos libros, si pertenecerían a una biblioteca desmembrada después del fallecimiento de su propietario, si la librería la habría adquirido en su totalidad, si habría más títulos húngaros en la misma familia...

Me puse en contacto con la librera, le mandé varios e-mails y fotografías de las firmas para ver si podía aportar datos sobre la historia de mis ejemplares. Ella fue muy amable y me atendió cordialmente un poco sorprendida y complacidad por el interés adicional que los libros tenían para mí. No supo darme razón del anterior propietario, sí que me decía haber visto la firma en algún volumen más, pero no tenía constancia de que pertenecieran a una biblioteca concreta, de un propietario concreto. No es que yo quisiera saber la identidad del anterior padre de las criaturas, tan sólo informarme del tipo de familia de la que provenían.En fin, no descubrí gran cosa pero fue agradable el intercambio de saludos e información con la librera.

Sea como fuere, los tres están conmigo, y me gusta verlos como tres hermanos desperdigados por los azares de la vida que finalmente se han reunido en mi biblioteca y ahí están tan contentos.

2 comentarios:

  1. Entiendo que hayas sentido curiosidad por saber la procedencia de tus libros, yo me quedo con la intriga pero me alegra saber que los tres están en tan buenas manos.
    Aprovecho para dejarte mis mejores deseos de paz armonia en estos dias.

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  2. Los libros nuevos solo tienen la historia que relatan que no es poco, y es lo fundamental; pero los viejos tienen además la de sus lectores y propietarios . El editor debiera colocar siempre una hoja final para registrar a sus lectores y posedores,

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