sábado, 23 de abril de 2011
DIA DEL LIBRO
lunes, 18 de abril de 2011
RETRATO DE ITXASO
lunes, 4 de abril de 2011
"LIBRO DEL DESASOSIEGO (2)" Fernando Pessoa

El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. La cualidad principal en la práctica de la vida es aquella cualidad que conduce a la acción, esto es, la voluntad. Ahora bien, hay dos cosas que estorban a la acción –la sensibilidad y el pensamiento analítico, que no es, a fin de cuentas, otra cosa que el pensamiento con sensibilidad. Toda acción es, por naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo exterior, y como el mundo exterior está en buena y en su principal parte compuesto por seres humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad consiste esencialmente en atravesarnos en el camino ajeno, en estorbar, herir o destrozar a los demás, según nuestra manera de actuar. Para actuar es necesario, por tanto, que no nos figuremos con facilidad las personalidades ajenas, sus penas y alegrías. Quien simpatiza, se detiene. El hombre de acción considera el mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte –inerte en sí misma, como una piedra sobre la que se pasa o a la que se aparta del camino; o inerte como un ser humano que, por no poder oponerle resistencia, tanto da que sea hombre o piedra, pues, como a la piedra, o se le apartó o se le pasó por encima. El máximo ejemplo de hombre práctico, por reunir la extrema concentración de la acción junto con su importancia extrema, es la del estratega. Toda la vida es guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con vidas como el jugador de ajedrez juega con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensara que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y el dolor a tres mil corazones? ¿Qué sería del mundo si fuéramos humanos? Si el hombre sintiera de verdad, no habría civilización. El arte sirve de fuga hacia la sensibilidad que la acción tuvo que olvidar. "
jueves, 24 de marzo de 2011
HISTORIA DE LAS SILLAS. Silvio Rodríguez
En el borde del camino hay una silla
La rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida
El amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos de gastados son espejos
Que le queman la garganta con el sol
Y a través de su cansancio pasa un viejo
Que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo
En la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
Que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante
Es por eso que es madera y es metal
Es por eso que lo mismo siembra rosas
Que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
Peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
Y la compañía vale soledad
Siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad
domingo, 13 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
"LA SEÑORITA SMILA Y SU ESPECIAL PERCEPCIÓN DE LA NIEVE", Peter Høeg
miércoles, 2 de marzo de 2011
HISTORIAS DE MIS LIBROS (2) "ILONA", de Hans Habe
Muchas veces me he preguntado cual de entre todos mis libros puedo considerar el libro de mi vida, ese especial entre los especiales, el que salvaría en caso de catástrofe. Hay más de uno, claro, son muchos años lectores y muchos momentos vitales buscando y esperando títulos largamente deseados como para que la selección se reduzca a uno sólo, muchos personajes que me acompañan tanto como el recuerdo de personas reales...