jueves, 5 de julio de 2012

LIBROS Y COPAS

Hay en mi ciudad, en pleno barrio marinero, frente al puerto, un lugar que me gusta especialmente. Es una taberna con alma literaria, un local donde se fomenta el intercambio de libros de manera libre y gratuita. El ambiente de la zona es de lo más concurrido, y forma parte de nuestro itinerario habitual de paseo.

El local alejado de estéticas modernas que generalmente me disgustan, conserva la calidez y acogedora solera de sus muchos años. Pese a ello, la persona que lo regenta actualmente es un hombre joven que ha sabido dotarlo de ese espíritu de ocio cultural que a mí me encanta. Los libros son protagonistas de las paredes, y se puede disponer de cualquiera de ellos libremente, ojeándolos mientras se toma un café o una copa, o llevándoselos a cambio de otros que se han de donar en lugar del que se llevan.




Yo disfruto enormemente de estas actividades, y por supuesto he ido con mi montoncito de libros excedentes a la búsqueda de nuevos candidatos para mi biblioteca. Los que tenía para dejar allí eran una edición muy vistosa pero muy pésima de "Cumbres borrascosas" de Emily Brönte y "La cartuja de Parma" de Stendhal, las dos de la misma colección, horriblemente traducidas, y una edición en bolsillo de "Crimen y Castigo" de Dostoiewski, de la que tengo otra excelente versión.

Pedí mi café y me lancé a las estanterías busca que te busca...¿quien quiere venirse conmigo a casa?

Al final, me decidí por tres preciosos ejemplares de Círculo de Lectores, en el estado que considero perfecto para mí: bien conservados, pero sobaditos de lecturas anteriores, o sea, que sean libros ya vividos, como yo misma, que tengo una edad...La experiencia, que se note.


"El lector", de Bernhard Schlink, obra que ya conocia y he leído, y que me encanta.

"El diccionario de Lemprière" de Lawrence Norfolk, no conozco ni al autor ni me suena de nada la obra, o sea, una elección totalmente a la aventura, pero es que la portada con los libros y los lentes y la mención a un diccionario son un cebo imposible de ignorar para mí. Creo que será mi próxima lectura.

El tercero es "El maestro y margarita", de Mihail Bulgákov, pero inexpicablemente no han salido las fotos que le tomé, y no tengo tiempo de repetirlas. Ésta obra ya la leí hace muchos años y tenía un ejemplar idéntico al que he encontrado en "La Cierbanata", pero lo regalé hace años a una amistad y me apetecía volverlo a tener.

Un detalle para mí muy valioso, es que todos los libros que pasan por "La Cierbanata" se llevan impresa la huella de su estancia, pues el dueño les estampa el sello que les acredita como miembros de la comunidad de amigos de los libros que pasan por allí. Mi firma ya está junto a ese sello, aunque yo no cumpla la norma de leerlo y pasarlo, que mis libros son mios y sólo míos. Y es que en cuestión de libros, me reconozco muy egoísta y posesiva, que le voy a hacer.




10 comentarios:

  1. Qué sitio tan bonito y acogedor, me encantaría que cerca de donde vivo hubiese uno así. Respecto a los libros que has seleccionado, tengo ganas de leer El lector y El diccionario de Lemprière lo he intentado leer pero lo tuve que dejar porque me parecía aburridísimo, me llamó también la atención el título pero no pude pasar de las primeras páginas, espero que tú lo disfrutes más
    besos

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  2. Una gran iniciativa, ojala la hubiese en mas sitios :).Disfruta de la lectura!.

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  3. Hola: que lugar tan entrañable y acogedor. Ya no quedan sitios como ese. Me gusta la idea de intercambio de libros y que puedas tomarte un café leyendo lo que quieras... Además si está cerca del puerto seguro que la zona huele a mar o a salitre... me encanta y que sitio tan inspirador. El Lector me encantó, lo otros no los leí. Disfruta de ese bar con tanto encanto. Seguimos en contacto

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  4. "El maestro y la margarita" a mi también me calló del cielo.
    la iniciativa teniendo en cuenta la carencia de bibliotecas públicas que parece que hay por ahí, es muy loable.
    Lo que yo le diría a LA CIERBANATA es la colocación en vertical de los libros,no es porque luzcan más,que también, es que se cogen mejor

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  5. Me parece una iniciativa genial, que tendría que copiarse en muchos lugares. Sería sin duda mi sitio favorito para ir a tomar algo y relajarme... Ya nos contarás qué tal ese libro sorpresa que te has pillado. Me ha encantado la entrada, besitos!

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  6. Un lugar muy especial y qué buena idea eso de cambiar libros que ya has leido por otros
    Hay libros que se leen y no quieres deshacerte de ellos pero es verdad que hay otros que una vez leídos están simplemente ocupando espacio
    Investigaré a ver si hay algo parecido por aquí cerca
    Un Beso

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  7. Que suerte tienes de tener un lugar como ese, me alegro por tí y por todos aquellos que lo puedan compartir...disfrutalo, se ve un sitio muy especial, de los tres libros que has elegido yo solo tengo referencia de "El maestro y Margrita" me ha hablado muy bien de él.
    Besossssss.

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  8. Fantástico "El maestro y Margarita" me gustó muchísimo a mi me lo recomendó alguien que estuvo en Rusia en la casa que se hace referencia en la novela, fué el primer regalo que hice a mi entonces novio.
    Como ya has sido premiada en tu blog de nancy, nosotras te vamos a dejar el aviso de que tienes un REGALITO, nuestro blog aquí, que también nos gusta, ya que compartimos más de una afición.
    Abrazos.

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  9. Es un sitio especial sin duda, y ademas una idea que debería de cundir, los libros tienen que circular. Un beso y feliz verano

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  10. Que sitio tan estupendo, me encanta, en pleno barrio marinero con esa terraza porcheada donde se podrá disfrutar de la brisa del mar a la vez que tomae de una bebida inmerso en la lectura, la iniciativa de favorecer el intercambio de libros es genial, si estuviese por ahí iría de forma habitual sin dudarlo para formar parte de esa cadena cultural.
    No me extraña que te haya llamado la atención la portada del Diccionario de Lémpriere, es muy sugerente, también los otros dos títulos, creo que has estado acertada en tu elección.
    Besos, Ilona.

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