Como dije cuando escribí aquí el recuento de mis lecturas del año pasado, me apetecía establecer una serie de compromisos para este 2013 en mi actividad como lectora. No sé lo que deparará este año, y ojalá la circunstancia que hace que de momento pueda disponer de más tiempo libre, cambie en breve, pero de momento, la coyuntura es la que es, y hay que convertirla en productiva de alguna manera.
Títulos que me impuesto como imprescindibles para leer este año son los de la fotografía:
_"Las normas de la casa de la sidra", de John Irving. Me encanta Irving, y la imposibilidad de hacerme con los últimos títulos publicados mas que nada por cuestión de precio me llevó a buscar por la red esta novela que ya tiene unos cuantos años y que por su argumento y los comentarios que he leído sobre ella creo que puede sumergirme en ese universo tan peculiar de Irving que me resulta tan atractivo.
_"La isla del tesoro", de Robert Louis Stevenson. Un clásico que no he leído; por mucho que la historia sea de sobra conocida la considero de lectura imprescindible. Hay título que considero obligados en mi bagage lector, y que me impongo aunque el argumento haya sido mil veces adaptado y no haya lugar para la sorpresa. Pero generalmente, los clásicos no me defraudan y me sorprenden de mil formas misteriosas.
_ "Bella del señor", de Albert Cohen. Tenía referencias excelentes de esta novela, que en un intento de lectura no se vieron satisfechas. El problema debía de ser yo, seguramente, y me siento obligada a darle una segunda oportunidad.
_ "Los detectives salvajes", de Roberto Bolaño. Éste autor en una época de mi vida se me aparecía en todas partes. Se ha convertido en un escritor de culto, por el que tengo una gran curiosidad.
_ "Bajo presión", de Carl Honoré. Aunque leo sobre todo narrativa, me gusta intercalar ensayos de vez en cuando, y éste me interesa especialmente, porque trata sobre el tema de la educación y la sobreexigencia a la que se somete a los niños en nuestra sociedad.
Éstos son títulos que tienen que caer sí o sí, pero hay además otras metas: Acabar de leer la serie "Canción de Hielo y Fuego", que no será difícil porque me tiene totalmente enganchada y ya estoy finalizando la cuarta entrega de las cinco de de momento están publicadas. Claro que son tochos de mil páginas, pero son muy digeribles y totalmente adictivos, así que esta meta será placentera.
Espero leer al menos el doble que el año pasado, procuraré llegar a los cuarenta títulos, que era mi media de hace un lustro, más o menos.
Quiero empezar a releer las lecturas más queridas de hace veinte o treinta años, los libros que me han marcado en mi juventud, y comprobar que efecto ha tenido el tiempo sobre ellos, sobre mí, y sobre nuestra relación. Curiosamente, recuerdo más aquellas lecturas tempranas que los libros que me he leído el año pasado, supongo que será cosa de la edad y su efecto sobre la memoria reciente. Quiero volver a encontrarme con viejos amigos, al menos con dos, aunque aún no he decidido quienes serán.
Tengo una asignatura pendiente, y es la poesía. Leo poquísima poesía y sé que mi alma la necesita. Leer a Benedetti, Ángel González, José Hierro, Luis Cernuda...
Bueno, no son propósitos demasiado ambiciosos, y no me costará cumplir con ellos, ya veremos dentro de doce meses que tal se me ha dado, porque soy una lectora muy anárquica y nunca me he sometido a ninguna disciplina en este terreno.