martes, 21 de febrero de 2017

BLA, BLA, BLA...

Qué cansino me resulta todo, qué necesidad tienen generalmente las personas de oirse a sí mismas, de hablar por hablar, qué reclamo constante de atención, de consuelo, de reconocimiento propio y ajeno, utilizando las palabras como armas huecas, como reclamos ficticios. Los mismos que reprochan el mensaje vacío de la clase política ejercen lo mismo que critican. Quiero pensar que yo no soy así, que no digo lo que no siento, no prometo lo que no cumplo, no opino lo que no pienso... y que cada vez más desoigo a la gente y escucho a los libros.


1 comentario:

  1. Completamente de acuerdo contigo,a veces es mejor no oir para lo que hay que escuchar...
    Un Beso

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