martes, 9 de agosto de 2011

LOS QUE YA NO ESTÁN


Pensé que no había ningún rastro de ellos, pero el otro día revisando viejas fotos que necesitan ser ordenadas y clasificadas encontré dos imágenes de sendos cuadros míos de los que me deshice. Eran obras muy tempranas y mal resueltas, así que después de darme cuenta de que su mérito había consistido poco más que para servir como ejercicios pictóricos, los cubrí con una capa de pintura blanca y los reutilicé de nuevo. No existen salvo en estas imágenes que ni siquiera recordaba.

El primero es una puesta de sol, una auténtica, de las que yo contemplaba desde mi cocina en la casa en la que viví tantos años, hasta que me trasladé a la que ocupo ahora, mucho más grande y mejor equipada pero que carece de las vistas espectaculares con las que me deleitaba cada atardecer. Esa puesta de sol se divisaba desde el balcón de mi espaciosa y luminosa cocina, que era además el lugar en el que pintaba entonces. Tal vez no hubiera destruido el cuadro de no ser por la antena de televisión que contrasta con las nubes, y que no me gustaba nada, pero mi profesora de pintura no quiso que la quitara y yo le cogí manía al cuadro.



El segundo es el primer desnudo femenino que pinté. Éste sí que fue un simple ejercicio, y en el que me rebelé a mi profesora que quería que siguiera retocándolo aunque a mí me parecía ya terminado. Entonces me aburría de los cuadros si se me insistía en seguir con ellos. Sólo quería pintar para disfrutar, y cuando prescindí de la idea de tener tutor alguno, me di cuenta de que muchas veces es necesario dejar descansar una obra porque de tanto mirarla empiezas a no verla, pierdes perspectiva, pasión y llega el aburrimiento y el bloqueo. De haber podido aparcarlas temporalmente seguramente hubiera vuelto a ellas después de un descanso y tal vez seguirían existiendo.



4 comentarios:

  1. Aparecerán dentro de unos años cuando algún restaurador esté limpiando un "Ilona" y se dé cuenta de que hay otra obra de la artista debajo. El descubrimiento será un hallazgo para los estudiosos de la pintora vasca afincada en Cantabria.

    No debiste cubrirlos, esa antena es magnífica.

    Besucos.

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  2. Uy Anjanuca, de momento soy como Van Gogh que en toda su vida sólo consiguió vender un cuadro. A ver si resulta que lo que me espera es la gloria póstuma...;-P

    Besos desde tu tierruca.

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  3. Sí, estoy de acuerdo con lo de la antena. Además es la que en mi niñez llenaba viñetas de chistes gráficos cuando llegó la tv, pues es de las antiguas que simbolizaba que en una casa ya tenían el aparato. Era todo un estandarte de modernidad cotidiana, y acordaos que eran individuales, de ahí los bosques de antenas de los tejados.
    [sustine hefalú]

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  4. Lamento que ya no estén, sobre todo la puesta de sol, que a mi modesto entender es impresionante, y a la que la antena le da un magnífico contrapunto. Daría algo bueno por que esa pintura hubiese salido de mis manos. Lo digo de veras.
    Un abrazo!

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